La Muerte, que es realmente la muerte?.
Luís Victorio Febrero 2006,
Para mi querida suegra Filomena Chang de Ortiz… no le tengas miedo a la muerte, solo aprendamos a esperarla… ella llegara tarde o temprano, pero llegara.
Cuantas veces nos hemos angustiado por el simple hecho de saber que nos vamos a morir… Cuantas veces no hemos hasta enfermado por el hecho de saber que tenemos que morir…
Morir, vivir, como que al ignorar cada día que pasamos sin sentir el día que estamos dejando y entrar a la noche, al supuesto descanso corporal después de un largo día de trabajo… de pena, de tribulación.
Hay una calcomanía que le ponen en los bumpers a los carros, que vi el otro día cuando por asunto de negocios estaba en la ciudad de Atlanta y que me llamo la atención… esta decía: “Everybody wants to go to Heaven… But nobody wants to Die…” “Todos se quieren ir al cielo, pero nadie se quiere morir”…
Cuando uno piensa en lo bueno que es , ha sido, esta siendo y tiene planes de seguir siendo bueno, es como que con ello nos metemos en la mente que ganaremos un ticket al cielo y que cuando lleguemos a ese cielo que nos dicen los curas en las misas y homilías, San Pedro va a estar allí, esperando con un gran libro en donde están supuestamente nuestros nombres y acciones en la vida …y San Pedro diciendo, “Usted don fulanito,(nombre de pila) pase adelante… usted fue muy bueno e hizo muy buenas obras, así que… no tenga pena!...los estamos esperando”..
En nuestra infantil creencia, mas toda la basura que nos dan los curas, monjas y religiosos, sean católicos o evangélicos tenemos concebido al cielo como eso… una ascensión, en espíritu, un levitar y elevarse a las alturas… pero a donde?...
Ya los astronautas nos han dicho mostrado y en la televisión hemos podido ver que arriba de las nubes, no hay nada mas que un gran vacío… y luego al salir de la atmósfera terrestre, pues un gran vacío igualmente lleno de tantas cosas que nadie sabe, o sabemos lo que los científicos quieren que sepamos…en fin, que haya allá afuera?... pues nada y todo.
Nada, porque no tendremos nada tangible si los pensamos ver, sentir, tocar, estando vivos… un cántico dice: “Hay que morir…para vivir”…
Y todo porque se supone, según los científicos, astrónomos y astrofísicos que en alguna parte del universo infinito, esta la respuesta que buscamos… (Quienes?, me pregunto) a sobre el origen del mundo, nuestro sistema solar, planetario, etc. etc.
Cuando sembramos un rosal, que seguramente compramos en algún vivero, lo hacemos con la concebida idea de que dará flor y del color que nos dijeron… pero igualmente, no concebimos la idea de esa planta nos va a durar toda la vida.
Tenemos algún perro de mascota, y desde que llego a la casa siendo apenas un cachorrito, lo educamos, enseñamos que cosas no nos gustan, pero cuando este perro muere como nos duele el alma.
Vamos a los velorios de familiares y amigos que han perdido algún ser querido y cercano y nos consolidamos con los dolientes… les damos el pésame, nos llenamos de dolor al verlos llorar, en ese momento como que entendemos la realidad.. Nos volvemos impotentes a esa realidad de saber y entender en medio de nuestra angustia y dolor que Dios es el Señor, el dueño de la vida, del tiempo, de todo. Como que nuestros sentidos se vuelven realistas e inteligentes d saber que eso tenía que pasar… ya sea porque el muerto en vela, sea que haya fallecido por muerte natural o por alguna enfermedad.
“Pobrecito” decimos… como en el angustioso animo de dar animo… “dejo de sufrir”.. . Porque quizás el occiso murió después de alguna corta o larga enfermedad.
Y cuando fue por edad… entonces decimos, “bueno, tan bueno que fue, ya esta descansando en paz”. Nuestro subconsciente esta consciente de que eso tenía que pasar, que es la ley de la vida… nacer, crecer, multiplicar y morir…entonces porque nos da miedo morir?
No le tenemos miedo a crecer. No le tenemos miedo a multiplicarnos… en estos casos quizás nuestros temores son mas de tipo social por el hecho de que vamos a “vivir” con alguien nada mas que afín a nosotros, pero nada mas… Y cuando nos multiplicamos?... cuando llegan los hijos, frutos de ese amor o descuido, pero que igualmente serán nuestros hijos, y tendremos que criar, ver crecer.
Entonces como que el circulo se repite, como que el ciclo esta sucediendo enfrente de nuestros ojos… porque entonces tenemos miedo a morir?... y que es la Muerte?...
La Muerte… nos la han dibujado tétrica, un esqueleto vestido con una túnica con capuchón de color negro… con una guadaña en una mano… pero no es un tanto estupido “temerle” a algo que no existe como puede un esqueleto caminar y hasta montar a caballo?... bueno, risible o no, así es como no la han dibujado en nuestras mentes los folletos, narraciones y hasta en la misma religión nos “pintan” a la muerte como algo “malo”, algo “misterioso”, algo “tétrico”… de ultratumba…
Los que hemos tenido un encuentro con la muerte o un NDE (Near Dead Encounter) o =Encuentro Cercano con la Muerte=, no tenemos recolección de que se nos haya “aparecido” ningún esqueleto vestido de negro… es mas el cambio que tuvimos fue tan rápido, tan inmediato, tan click… tan en un abrir y cerrar de ojos… que no vimos ningún esqueleto ni caminando, ni volando ni mucho menos a caballo…fue algo MARAVILLOSO, fue una transición de lo concreto a lo abstracto, de lo real a lo irreal.
Desprenderse de un cuerpo de carne y hueso, con todo y lo que contiene. Verse allí, sin vida, sin respiración, sin nada. En un mundo paralelo, en donde se escucha lo que dicen los “vivos” pero no nos escuchan a nosotros. En donde puedes ver a las personas a los ojos y ver allí los lindos ojos que tiene esa persona pero que en vida, o vivo jamás le pusiste atención. Sentir su aliento, ver su pecho como se mueve cuando respira. Poder ponerte enfrente y que camine a través tuyo como que si fueras niebla, humo, aliento, aire, brisa. El poder moverte sin caminar, sin volar ni agitar alas que no existen, solo moverte entre el mundo de los vivos y ver cosas, características, detalles que no viste cuando estabas vivo.
Entonces?... debemos de temer a la muerte?... pues no deberíamos. La muerte debemos de entenderla, de asimilarla como y con la misma alegría que asimilamos y entendemos la anunciación.
Como cuando nos enteramos que ¡esperamos un hijo!... si con la misma alegría que esperamos una vida nueva por nacer, de igual manera tenemos que entender que esa mima vida, tarde o temprano, llegara su final. Pero si nos preparamos en alegría con entendimiento que así como se nace, así se muere, entonces y solo entonces podremos dejar de ser menos aprehensivos, menos egoístas, menos reacios a perder a un ser querido.
Es difícil, es duro, cuesta… pero no tenemos que temerle, tenemos que aceptarla y regocijarnos en El Señor, en la paz que da su palabra.
Si estamos vivos aun entonces demostrémoslo acatando lo que Jesús nos enseño en su Palabra… “Cuanto valen dos pajaritos?... algunos centavos no es cierto?. Y sin embargo, no cae a tierra ni uno solo, si no lo permite el Padre”…
Entonces no teman pues hasta los cabellos de sus cabezas están contados… con todo ustedes valen mas que los pájaros” Mateo 10:29-31.
“Dejad que los muertos entierren sus muertos”…Lucas 9:60